La oración de Teilhard de Chardin

EN BUSCA DE DIOS

+ La Navidad está cerca para presentar su propia paradoja: la pequeñez e insignificancia de un Dios oculto y desconocido, tan sorprendente como inesperado.

La búsqueda de Dios es un tema recurrente en el blog ‘nicodemo’. La fe religiosa, cuestionada por la razón y por la ciencia, siempre ha deseado explicarse y aportar su punto de vista sobre el sentido de las cosas, sobre el origen y la meta de todo. Según la Biblia Dios es Luz, dice el apóstol Juan en una carta, acercarse a Él es reconfortante, iluminador, una ayuda en la búsqueda.

“Dios es luz, en él no hay ninguna tiniebla. Si nosotros amamos estamos en la luz, si odiamos estamos en tinieblas.”

+ Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), científico y filósofo francés, teólogo y religioso, investigó los orígenes de la vida y de la vida humana. Acosado por sus trabajos científicos evolucionistas, cuestionado por la autoridad religiosa vaticana, buscó el consuelo y la luz en la oración, deseó ante todo ‘amar y servir’ a su Creador y Señor.

El texto de Teilhard que presento en este blog es la meditación de un buscador. Llegó hasta mí hace pocos días y he querido compartirlo. Un apoyo más tras ese innombrable que es Dios, íntimo y grandioso, cercano y huidizo, siempre otro y siempre mayor que nosotros lo podamos pensar.

«¡Te necesito, Señor, porque sin Ti mi vida se seca!
Quiero encontrarte en la oración,
en tu presencia inconfundible,
durante esos momentos en los que el silencio
me sitúa frente a mí, ante Ti.

¡Quiero buscarte!
Quiero encontrarte dando vida a la naturaleza que Tú has creado;
en la transparencia del horizonte lejano de un cerro,
y en la profundidad del bosque
que protege con sus hojas los latidos escondidos
de todos sus inquilinos.

¡Necesito sentirte alrededor!
Quiero encontrarte en tus sacramentos,
en el reencuentro con tu perdón,
en la escucha de tu palabra,
en el misterio de tu cotidiana entrega total.

¡Necesito sentirte dentro!
Quiero encontrarte en el rostro de los hombres y mujeres,
en la convivencia con mis hermanos;
en la necesidad del pobre
y en el amor de mis amigos;
en la sonrisa de un niño
y en el ruido de la muchedumbre.

¡Tengo que verte!
Quiero encontrarte en la pobreza de mi ser,
en las capacidades que me has dado,
en los deseos y sentimientos que fluyen en mí,
en mi trabajo y mi descanso
y, un día, en la debilidad de mi vida,
cuando me acerque a las puertas del encuentro cara a cara contigo.»

————-
* Ver una presentación del texto de Teilhard en BUSCAR A DIOS.

( Leer más del tema en ‘¿Cómo orar?’, de Nicodemo M. )

5 pensamientos en “La oración de Teilhard de Chardin

  1. Pingback: El misterio de Dios | n i c o d e m o

  2. Pingback: Envejecer bien, orar con Teilhard de Chardin | n i c o d e m o

  3. En vida estudie algo de filosofía y llegue al gigante de Theilhard de Chardin me abrío mi mente y mi razón hacia la fe que nace del corazón. me gusto mucho la oración de Theilhard y la comparti con mis familiares y amigo

  4. Pingback: Buscar a Dios, la creación | n i c o d e m o

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